Hay casas bonitas… y luego están las que se sienten.
Esta villa en Bahía Azul no está pensada solo para vivirla, sino para disfrutarla de verdad. Desde el primer momento en que cruzas la puerta, hay algo que cambia: la luz, el silencio, el aire… y esas vistas al mar que te recuerdan por qué estás aquí.
Aquí la vida pasa fuera.
Las terrazas amplias, abiertas y conectadas con la vivienda te invitan a desayunar sin prisas, a alargar las comidas y a disfrutar de cada atardecer. La piscina privada deja de ser un extra para convertirse en parte del día a día.
Pero esta casa no es solo sensaciones. También es funcionalidad, espacio y muchas posibilidades.
En la planta baja, encontramos un gran garaje con capacidad para varios vehículos y dos accesos independientes, algo poco habitual y muy práctico. En la parte trasera, una bodega añade ese punto especial para los amantes del vino o simplemente para tener un espacio extra con carácter.
En el exterior, la vivienda sigue sorprendiendo:
una cocina exterior con horno de leña, perfecta para reuniones y momentos inolvidables, además de una zona de jardín con espacio para cultivar y varios árboles frutales que refuerzan ese estilo de vida mediterráneo, natural y auténtico.
En la primera planta, el corazón de la casa:
un amplio salón-comedor lleno de luz con acceso directo a la terraza, una cocina con zona de comedor y un baño de grandes dimensiones, todo con una distribución cómoda y pensada para el día a día.
Subiendo a la zona de descanso, encontramos cuatro habitaciones:
dos de ellas con acceso directo a terraza, otra con una pequeña terraza actualmente adaptada como gimnasio, y una cuarta estancia utilizada hoy como despacho, ideal para teletrabajar o como habitación adicional según necesidades.
En esta misma planta también se encuentra otro baño completo de gran tamaño, dando servicio a la zona de noche con total comodidad.
Y en la parte superior, un solárium íntimo, pequeño pero con encanto, perfecto como rincón privado para desconectar.
Además, la vivienda cuenta con placas solares, aportando eficiencia y alineándose con una forma de vivir más sostenible.
Ubicada en una de las zonas más tranquilas y valoradas del sur de Mallorca, Bahía Azul, donde la privacidad, la cercanía al mar y la calidad de vida son protagonistas, y a pocos minutos del Centro Comercial Maioris, con todos los servicios a mano.
Es una casa para quien no busca solo metros cuadrados.
Es para quien quiere un estilo de vida.
Si sientes que esta casa puede ser para ti, ven a verla.
Porque hay cosas que ninguna foto puede explicar.
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